Precios del carbono y la transición de baja inversión a biocombustibles avanzados

por Erasmo Carlos Battistella

Hoy les quiero traer una discusión que ocupa las páginas de los periódicos de todo el mundo por su importancia para los negocios de las empresas y para el medio ambiente. ¿Cómo debería considerarse el tema de los precios del carbono en el proceso de uso de biocombustibles avanzados?

Primero tenemos que considerar lo que esto significa.

Fijar un precio al carbono es atribuir un costo a los impactos generados por la emisión de gases de efecto invernadero, como resultado de la quema de combustibles fósiles y los cambios en el uso de la tierra para la producción de insumos, fabricación, distribución y consumo de estos productos.

Las dos formas más comunes de fijación de precios del carbono son el mercado del carbono y los impuestos a las emisiones.

Así, aplicamos un coste a los responsables de la emisión de gases, en lugar de dejar que ese coste medioambiental lo pague la sociedad. Sacarlo de nuestro bolsillo (si no se sensibiliza la conciencia medioambiental), ponemos el carbono como coste en la planificación económica de los negocios.

En última instancia, emitir menos carbono será bueno para el medio ambiente y la salud, pero también reducirá los costes de la empresa.

¿Pero el precio del carbono resulta en una reducción en su emisión?

Un estudio publicado el mes pasado en Environmental and Resource Economics incluyó el análisis de 142 países durante más de dos décadas, 43 de los cuales aplicaron alguna forma de fijación de precios al carbono. Entre 2007 y 2017, las emisiones de países con modelos de fijación de precios del carbono disminuyeron en un 2% por año en promedio, frente a un aumento del 3% en las emisiones en países que no cuentan con dichos esquemas. Según los investigadores, de estos cinco puntos porcentuales de diferencia, el 2% sería el resultado de los sistemas de fijación de precios de emisiones.

Según el análisis, el mensaje para los gobiernos es que el precio del carbono normalmente funciona con gran efecto.

Presionadas por el costo, las empresas tienen la opción de adoptar alternativas tecnológicas para reducir las emisiones. El modelo de precio del carbono fomenta el uso de otras fuentes renovables como potencial energético sostenible.

El biocombustible avanzado es una fuente de energía renovable, biodegradable y sostenible. Es avanzado porque se puede producir utilizando métodos limpios (con menos emisiones de CO2) a partir de residuos de grasa animal, aceites de cocina usados ​​y aceites vegetales. Es una solución de sostenibilidad para un planeta que debe reducir sus emisiones de CO2 en todas las formas de transporte.

Como se trata de «entrega inmediata», que va «directamente al tanque», tiene un bajo costo de transición. No requiere inversiones en el motor, además de utilizar la red de suministro disponible.

Se ha demostrado que la fijación de precios del carbono es una parte importante de la transición a un modelo de desarrollo bajo en carbono. Pero la adopción de combustibles renovables e innovadores es sinónimo de vanguardia en el desarrollo de fuentes de energía, contribuyendo al crecimiento macroeconómico sin afectar el desarrollo sostenible de nuestro planeta.

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1 comentario

Oscar Eduardo Saurini 8 de agosto de 2020 - 13:52

Muy interesante, creo que debemos ir en esta direccion de energia renovable, absolutamente.!!!

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